sábado, 31 de julio de 2010

Factótum

Esto no es un relato ni nada que se le parezca, es simplemente el escribir alguno de los diálogos de "voz en off" de una película, cuyo título es el título con el que titulado este relato que no lo es.
A lo largo de la vida somos atrapados y desgarrados por diversas trampas. Escribir puede ser una trampa. Algunos escritores tienden a escribir aquello que complació a sus lectores anteriormente, escuchan elogios y se los creen. Solo existe un juez definitivo de un escritor y es el escritor mismo, cuando este se deja seducir por los críticos, los editores, los directores de las editoriales, los lectores, está acabado y desde luego cuando se deja llevar por su fama y su fortuna, puedes dejarlo flotar río abajo con la mierda.
Un poema es una ciudad llena de calles y cloacas, llena de santos, héroes, pordioseros, pirados. Llena de banalidad y embriaguez. Llena de lluvia, truenos y periodos de sequía. Un poema es una ciudad en guerra con sus barberías llenas de borrachos cínicos. Un poema es una ciudad. Un poema es una nación. Un poema es el mundo.
Si vas a intentarlo ve hasta el final de lo contrario no empieces siquiera. Tal vez suponga perder novias, esposas, familia, trabajo y quizá la cabeza. Tal vez suponga no comer durante tres o cuatro días. Tal vez suponga helarte en el banco de un parque. Tal vez suponga la cárcel. Tal vez suponga la humillación. Tal vez suponga desdén, aislamiento. El aislamiento es el premio, todo lo demás es para poner a prueba tu resistencia, tus auténticas ganas de hacerlo. Y lo harás a pesar del rechazo y las ínfimas probabilidades y será mejor que cualquier cosa que pudieras imaginar. Si vas a intentarlo ve hasta el final, no existe una sensación igual, estarás solo con los dioses y las noches arderán en llamas. Llevarás las riendas de la vida hasta la risa perfecta, es por lo único que vale la pena luchar.
Mi alma borracha de cerveza es más triste que todos los árboles de navidad muertos en el mundo.

domingo, 18 de julio de 2010

Por Teruel que no existe

ALCORISA (TERUEL)
Por Teruel, más bien su provincia, que no existe pero es preciosa, parafraseando a Georges Arnaud en "El salario del miedo": "Que no se busque en el mapa esa exactitud geográfica, que no es más que una añagaza: Guatemala, por ejemplo no existe. Lo sé, he vivido allí".
Pues como digo por Teruel, que no existe, por mucho que se empeñen en campañas publicitarias sus habitantantes en negar, me ido de vacaciones hasta Salou en Tarragona, atravesando por carreteras secundarias su preciosa provincia con pueblos bonitos de verdad, que de lejos sus iglesias parecen más que otra cosa mezquitas por su arte mudéjar desde que dejas la larga provincia de Guadalajara por Molina de Aragón.
Pueblos y tierras encantadas como Montalbán, Martin del Rio, Alcorisa, Alcañiz, Calanda, con un buen montón de tradiciones e historia, fronteras de la Marca superior islámica. En donde los carlistas en un tiempo campearon a sus anchas. Frentes de la guerra civil, por una zona en la que se lucho pueblo por pueblo y casa por casa, y que lo evoca más Gandesa y el Ebro ya entrando en el sur catalán.
Pues eso por Teruel que no existe, me fui hasta las playas de Salou, apenas quinientos Km, menos que por la A-II y menos que a Benidorm.
Y allí en la Cataluña sur vi el triunfo del equipo español en el mundial de Sudáfrica ampliamente celebrado como en cualquier otro lugar de España, cosa que también viví con la eurocopa dos años antes en la población catalana de San Carlos de la Rápita, por si alguno no se lo cree.

jueves, 8 de julio de 2010

FUTBOL Y ALEMANIA

Con el gol de Torres que nos dio el campeonato de Europa frente Alemania en la pasada Eurocopa y el de ayer de Puyol en las semifinales del Mundial de futbol de Sudafrica, igualmente frente Alemania, hay que pasar a mejor vida el famoso dicho de que:
"Futbol es un juego de once contra once y siempre gana Alemania"