lunes, 15 de octubre de 2012

Marea negra

   Apostolos Mangouras por su edad quizá no tenga el tiempo del Lord Jim de Conrad para ser perdonado por sus fantasmas y por él mismo tras la tragedia que se desencadenó con el naufragio del petrolero Prestige, el 19 de noviembre de 2002, cuando tiño de negro chapapote toda la costa gallega. El barco debió ser destinado al desguace antes que partir con esa carga de 77000 toneladas de fuel, lo que le convirtió en una bomba tóxica con una muerte anunciada.


   Mañana, diez años después, arranca el juicio de esta catástrofe de la que lo único bueno que se puede extraer fue la cantidad de miles de voluntarios de toda España que se acercaron hasta las costas gallegas para cubo y pala en mano limpiarla de esa muerte negra.


   La realidad supera la ficción y un barco con bandera de Bahamas, dueño liberiano, armador griego, mutua británica, certificado estadounidense, fletado por una sociedad suiza, capitán griego y mucha tripulación filipina, terminó tiñendo el azul del mar de muerte y destrucción por 1600 Km de costa, desde Galicia y parte de Portugal hasta el litoral atlántico francés.

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6 comentarios:

  1. Bah. Simplemente son unos "hilillos de plastilina". Eso dijo quien tiene hoy el timón de la nave.

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  2. Que triste y tantas nacionalidades, sera un juicio dificil, evidentemente.
    Saludos.

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    Respuestas
    1. El ansia de dinero hizo que se dejase cargar un barco, que estaba para chatarra, de petroleo, viniendo a naufragar en las costas gallegas. El daño ecológico fue enorme. Muchas de estas cosas se evitarían con una inspección adecuada en los puertos antes de dejarlos partir, pero los intereses económicos son muchos.

      Un beso Carolina.

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  3. Tanta nacionalidad para hacer navegar una bomba marítima y luego diluir las responsabilidades si sucede alguna catástrofe como ahora se demuestra en el juicio.
    Un abrazo.

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  4. Una verguenza, debería intervenir la ONU.
    Un abrazo Valverde.

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