jueves, 13 de febrero de 2014

VIAJES APÓCRIFOS DE DON QUIJOTE

    Nos ayudó el moro Galve a traspasar las fronteras de las Castillas, que custodiaban gigantes de Júpiter, y así poder caer hasta el Grado del Pico, un águila nos guió por la senda de los caracoles mientras atrás dejábamos en erupción los volcanes de Cañamares y nos recibía un rey de antes de los íberos, mostrándonos sus escondidos tesoros, allá por donde las piedras hablan.