domingo, 26 de febrero de 2012

Una reina para el Imperio español: Isabel Cristina de Brunswick-Wolfenbüttel


Isabel Cristina pudo llegar a ser reina de España y si no lo fue o no aparece así en la historia es seguro que muchos españoles si la consideraron como tal.


Reacia con sus trece años y su fe protestante a casarse con el archiduque Carlos de Austria, había nacido en Brunswick (Alemania) en 1691, en 1707 accede a su conversión al catolicismo y en julio del año siguiente viaja a España, un país en guerra,  para casarse con Carlos, el pretendiente por el lado Habsburgo a la Corona española.


La muerte en 1700 sin descendencia de Carlos II "El hechizado" había terminado con la rama Habsburgo española, descendiente desde hacía algo más de dos siglos de aquel matrimonio concertado por los Reyes Católicos, de su hija Juana "La loca" con el Habsburgo  Felipe "El hermoso", que sembró de príncipes toda Europa. Esta rama europea no estaba dispuesta a quedarse sin el Imperio español, a pesar de que "El Hechizado" había testado a favor de su sobrino, el francés Felipe IV de Borbón. Por España y todos sus territorios se desencadenaría una guerra en la que se involucraría casi toda Europa durante más de diez años.

Isabel Cristina llegaría en julio a Barcelona donde se casaría con Carlos el 1 de agosto de 1708, permaneciendo hasta 1713, además desde 1711 sin su esposo que había partido a Viena para hacerse cargo del Sacro Imperio Romano Germánico y de las Coronas de Hungría y de Bohemia, por lo que gobernó desde Barcelona, y dicen que no lo hizo mal, al menos sobre los territorios que en esos momentos dominaban las tropas austracistas hasta casi los momentos finales de la guerra en que marchó a Viena donde estaba su esposo.

Territorios no la faltaron donde reinar pero también se la puede considerar una Reina española.

(PD: El otro día en el Crónicas de Torrelaguna la dediqué una entrada a la que saldría Reina de España en esta guerra, María Luisa Gabriela de Saboya, esposa de Felipe IV, creo que Isabel Cristina también se merecía otra, pero claro ella ha venido al Ínsula, no se nos vayan a enfadar).

jueves, 16 de febrero de 2012

Lorca hablando de poesía




Poética. De viva voz a G(erardo) D(iego)

Pero ¿qué voy a decir yo de la Poesía? ¿Qué voy a decir de esas nubes, de ese cielo? Mirar, mirar, mirarlas, mirarle, y nada más. Comprenderás que un poeta no puede decir nada de la Poesía. Eso déjaselo a los críticos y profesores. Pero ni tú ni yo ni ningún poeta sabemos lo que es la Poesía.
Aquí está; mira. Yo tengo el fuego en mis manos. Yo lo entiendo y trabajo con él perfectamente, pero no puedo hablar de él sin literatura. Yo comprendo todas las poéticas; podría hablar de ellas si no cambiara de opinión cada cinco minutos. No sé. Puede que algún día me guste la poesía mala muchísimo, como me gusta (nos gusta) hoy la música mala con locura. Quemaré el Partenón por la noche, para empezar a levantarlo por la mañana y no terminarlo nunca.

En mis conferencias he hablado a veces de la Poesía, pero de lo único que no puedo hablar es de mi poesía. Y no porque sea un inconsciente de lo que hago. Al contrario, si es verdad que soy poeta por la gracia de Dios, o del demonio, también lo es que lo soy por la gracia de la técnica y del esfuerzo, y de darme cuenta en absoluto de lo que es un poema. 


Pintura de Vladimir Kush